Con el surgimiento de formas digitalizadas para grabar la bachata, la introducción de otros aires e instrumentos, y un nuevo sentido de la lírica, cuyas letras no acentuaban, como en las etapas anteriores, el doble sentido erótico-sexual, la insinuación de un imaginario basado en lo concreto, sino en una procura de versos más poéticamente elaborados, con imágenes literarias más refinadas, aunque sin dejar de apelar al sentido que le había dado origen: las expresiones de amor-desamor; la nostalgia y la propuesta de estilos de vida donde la mujer es fuente originaria del amor y del deseo.
En esta etapa, la Bachata se internacionaliza, y cobra un auge inaudito.Aparece la figura del empresario y el promotor artístico internacional, y los artistas de la bachata se convierten en los ídolos de multitudes. Voces como Teodoro Reyes, Joe Veras, Luis Vargas, Antony Santos, Frank Reyes, Yóskar Sarante, Raulín Rodríguez, Zacarías Ferreiras, entre otros, forman la legión de las nuevas estrellas del género. Aparecen los dúos (Monchy y Alexandra), y los grupos (Grupo Aventura), que son parte de la nueva generación de artistas, algunos de ellos incluso, no-nacidos en República Dominicana.
Tras la fuerte acogida que ha tenido este ritmo, muchos jovenes se han empeñado en darle continuadad a la obra que iniciaran Juan Luis Guerra y Victor Victor a principio de la decada de los 90s. Recientemente (año 2007) han surgido nuevos talentos, dedicandose a hacer sentir su voz y poner a bailar a multitudes.
